Dios Emperador

La enigmática mujer conocida actualmente como “Dios-Emperador” se convirtió en guía y tirana benévola del mundo durante más de 1500 años, causando una edad dorada que acabó abruptamente a la vez que el dominio humano. Nadie sabe exactamente su aspecto y han existido diversas corrientes artísticas a lo largo de los siglos dedicadas a mostrar su presencia, generalmente como si se tratase de un varón (de ahí el nombre masculino con el que se le suele conocer), pero sí que se sabe cómo se mostraba en público: como una persona sabedora del poder de los símbolos. Enfundada en la oscura armadura del difunto Emperador Nayred, portando sobre su cabeza la antigua corona imperial de Eridani, enarbolando la espada de sombra de Kratken cuando aún era mortal, o llevando en su capa símbolos de antiguos imperios como Kadin, Perfidia y Benzoria, se erigía en heredera de todos estos antecesores y a la vez en superior a todos ellos.

Origen

Nadie sabe exactamente de dónde procedió la mujer que despues sería el Dios-Emperador, ni cual fue su infancia, ni siquiera cómo logró crear su base de poder. Lo único que queda constatado es que el año 2456 apareció entre la opresión de los titanes como una figura libertaria y comenzó su campaña de conquista de Tarkin ayudada por dos importantes fuerzas: por un lado los poderosos brujos estelares y por otro los hombres de metal, a los que puso a su servicio gracias a la creación mediante las forjas de una manera con la que sus números pueden aumentar. Con estas dos fuerzas y atrayendo cada vez a más y más personas bajo su estandarte, la futura Diosa-Emperatriz logró mellar al Imperio Titán lo bastante como para que este tuviera que detener su expansión y centrarse en esa nueva amenaza.

El Imperio Infinito

Cinco años despues de su primera aparición, la Diosa-Emperatriz es coronada en las ruinas de la Isla del Concilio y declara el nacimiento del Imperio Infinito y la guerra al Imperio Titán. Por los grabados de esta época, parece ser que alguna vez fue humana y que en combate se enfundaba en una reliquia: la antigua armadura del Emperador Neyrad de Thanatos. El significado de esto es desconocido, aunque muchos creyeron ver en ella a Neyrad reencarnado… especialmente cuando la Diosa-Emperatriz comenzó a resultar especialmente longeva, hasta el punto de que parecía inmune a la edad.

Décadas despues, tras décadas de lucha, el Imperio Titán de Lord Revier acabó desmoronándose y sus tierras sfueron anexionadas por la Diosa-Emperatriz. Lord Revier y sus fieles escaparon derrotados al sur de Tarkin y Verectum, mago humano que se opuso a su reinado desde el principio, fue derrotado poco despues.

El año 2550, el Reino Lejano se superpuso a Tarkin durante una semana a causa de los abusos de los brujos estelares, causando lo que es conocido como la Tormenta Memética. la Diosa-Emperatriz y sus héroes, liderados por Thadeus Danlor (lugarteniente y amante de la Diosa-Emperatriz) lograron derrotar a la Gran Aberración y la crisis fue superada, dando inicio a una inigualable era de paz en sus dominios que ya comprendían casi todo el planeta.

La vida bajo el Dios-Emperador

Desde la muerte de la Gran Aberración se dice que comienza la Época Dorada del Imperio Infinito. Los dominios de este se extendían por casi todo Tarkin, logrando un mando unificado por primera vez en la historia del mundo. Únicamente algunas zonas inhóspitas, las Tierras Mayores y sorprendentemente el país de Darabont quedaron fuera de su puño. Las rencillas raciales fueron desapareciendo lentamente y se creó una cultura única. El desarrollo tecnológico fue inigualable, causando la creación de maravillas como la máquina de vapor o la aeronave. El plan de alfabetización y culturización estuvieron a punto de erradicar el analfabetismo de la faz del planeta, y las artes vieron un impulso inigualable. Las Quince Disciplinas por fin pudieron floreces en un entorno apropiado y devolverle la magia al mundo. La Diosa-Emperatriz abolió todos los reinos e imperios anteriores y erradicó el sistema feudal, pero permitió a cada uno de estos sobrevivir como provincias y le otorgó a sus antiguas dinastías el título de Príncipe Imperial. La Diosa-Emperatriz tuvo el cuidado de educar personalmente a las nuevas generaciones de dichas dinastías, creando una estabilidad total.

No todo era luminoso bajo su reinado. Aunque benevolente la Diosa-Emperatriz era una tirana y las voces disidentes eran silenciadas con crudeza y absoluta frialdad. El Imperio Infinito aplastó gran número de pequeños reinos en su camino hacia el gobierno total del mundo, y se sabe que muchas veces se procedía a exterminar por completo a poblaciones que se resistían. La enorme cantidad de poder que acumulo sólo podía ser discutida por un consejo de imperio, y los miembros de dicho consejo eran sin excepción humanos. Y por supuesto, los rumores de las atrocidades y horribles experimentos llevados a cabo por los sabios del Imperio aún resuenan en la conciencia colectiva.

Muerte y legado

“El Dios-Emperador” murió finalmente el año 3990, asesinada por su hombre de confianza durante un acto público. Ni las razones ni los pormenores del magnicidio han trascendido a la historia, excepto en forma de decenas de versiones apócrifas. Al no haber sucesor, el Imperio Infinito se desmoronó a una velocidad asombrosa cuando todos los mandos intermedios comenzaron a declarar su independencia, desintegrándose en infinidad de ciudades-estado. Hay quien cree que este fue siempre el propósito de la Diosa-Emperatriz: el porqué es un enigma.

Su esencia sobrevivió en una de las Doce Perlas, una mujer llamada Zakari.

Dios Emperador

Maea: Shadow of the God-Emperor Biyu