Maea: Shadow of the God-Emperor

SANTUARIO (parte II)
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

Los cuatro aventureros continúan vagando por los sótanos de la Sede-Fortaleza del Santuario intentando encontrar alguna puerta que les conduzca a los pisos superiores. Pronto llegan hasta un balcón, en cuya parte baja escuchan voces. A su alrededor encuentran los cuerpos de numerosos Magistrados muertos, lo que les hace pensar que los soldados de la resistencia hayan pasado antes por aquí. Mientras Roc Riverside y Aris Riverside se preparan en lo alto del balcón para cubrir a sus amigos, Frederick Sandrino se desliza por las escaleras e Yctarán de Sarik se descuelga con una cuerda para pillar a sus oponentes por sorpresa. Por desgracia, la resistencia es mucho mayor de la esperada: numerosos Magistrados y lo que parece ser un hechicero se enfrentan a los dos guerreros, mientras Roc y su prima se encuentran con una desagradable sorpresa cuando las almas de los Magistrados caídos se alzan y se unen al combate. La refriega es brutal y Frederick resulta herido en el costado, pero finalmente los aventureros derrotan a sus enemigos.

Decidiendo deshacer sus pasos y penetrar por una puerta que antes habían dejado atrás, los aventureros se encuentran en una sala esférica en cuyo centro hay un enorme estanque de agua. Aris reconoce las vibraciones del lugar como un estanque de energía positiva que seguramente curaría a los seguidores del Magisterio. Pronto el estanque se descubre como una emboscada y numerosos Magistrados y hechiceros rodean a los héroes. Aris utiliza sus poderes para teletransportar a sus enemigos mientras Roc sube por encima de las barandillas del estanque para abrir fuego contra sus enemigos, Yctarán se lanza al combate contra los Magistrados y Frederick intenta derribar a los hechiceros. El combate se complica cuando los Magistrados comienzan a utilizar el estanque para curarse, pero tras varios minutos de sangre y dolor sus enemigos por fin caen. Los cuatro compañeros están hechos pedazos y consideran la opción de volver sobre sus pasos, pero Aris decide intentar usar la energía del lago para crear una poción que al menos renueve sus energías. La pocion resulta ser bastante irregular y repone las energías de todos menos del valiente Yctarán…

Al otro lado del estanque los aventureros hayan por fin una compuerta al piso superior. Colocándose ropa de Magistrados, los cuatro acceden finalmente hasta el patio central de la Sede-Fortaleza. Los cuatro piensan brevemente sobre la Puerta de Himmel y su posible localización: sabiendo que las últimas personas que la tuvieron fueron Zark Mefisto y Wyren Letuan, los lugartenientes de Zaladiel, los aventureros piensan que ir a por ellos directamente puede ser la opción más segura. Tras indagar un poco en la sede administrativa de la fortaleza, los cuatro desubren que Mefisto y Letuan se encuentran realizando una importante misión para Zaladiel. Yctarán se teme lo peor, pero Aris descubre una nueva pieza de información: en lo alto de la Torre Principal se encuentra encerrada… ¡Savannah, la profetisa que Zaladiel secuestró nueve años atrás! Frederick comenta que cerca de allí está la cámara del tesoro de Zaladiel pero, tras mucho discutir, los aventureros deciden ir a rescatar a Savannah. Roc manda a su prima de vuelta con la resistencia para que les explique todo lo que han descubierto. A regañadientes, la valerosa evocadora se emboza en su disfraz y abandona la Sede-Fortaleza. Ahora sólo quedan tres héroes, y se disponen a entrar en la Torre… por la puerta principal.

Utilizando una breve distracción, los tres amigos se cuelan torre arriba y llegan hasta la habitación donde suponen que se encuentra encerrada Savannah. Para distraer a la guardia, Roc lanza varias flechas flamígeras contra los tejados de los edificios cercanos, causando un incendio en el patio de la fortaleza y aprovechando la conmoción para pasar tras la guardia. Por desgracia, los tres son descubiertos por Kalandi, el eladrin que protege a la Profetisa, y por los goblinoides que forman su guardia personal. Cuando Kalandi cae, un nuevo oponente aparece: esta vez se trata de Vania Valdoff. La Magistrada esta vez ataca con fuerzas renovadas a sus antiguos conocidos, pero finalmente Yctarán confirma sus temores de que Zaladiel está amenazando a la propia existencia por razones egoístas. Vania depone las armas y le entrega a los héroes la llave de la celda… y en ese mismo momento, un grupo armado dirigido por Arcadia Anovak derriba las puertas de la Sede-Fortaleza y se enfrenta a los Magistrados allí reunidos. Mientras Vania pone a salvo a la aturdida Savannah, los tres muchachos corren por los tejados de la fortaleza esquivando las flechas enemigas y se dirigen hacia la Torre Central, donde Zaladiel mora. Ayudados por los partisanos de la resistencia, los aventureros derriban la puerta de la Torre, acaban con los guardias y encuentran la Puerta de Himmel activada… y ni rastro ni de Zaladiel ni de sus lugartenientes…

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SANTUARIO (parte I)
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

La ciudad de Santuario, en el corazón de la Península, hierve por sus cuatro costados. De todas partes de Maea se acercan peregrinos para celebrar la gran fiesta del Magisterio. Entre ellos hay un carromato que lleva un grupo de pasajeros muy especial: se trata de Frederick Sandrino, Roc Riverside, Yctarán de Sarik, Aris Riverside, Arcadia Anovak y Cristin Pall, convenientemente disfrazados de comediantes y dispuestos a representar El Rapto de Randomira para la crema de la sociedad de Santuario.

Tras la función, los seis aventureros de escabullen del Teatro de la Ópera y se preparan para llevar a cabo su auténtica mision: detener a Zaladiel, Voz de Dios y amo y señor del Magisterio, antes de que utilice el artefacto conocido como la Puerta de Himmel para viajar hasta el Segundo Centinela y ocupar su lugar. Para ello deciden comenzar por contactar con la resistencia al Magisterio que existe en la ciudad.

Tras horas de pesquisas e indagaciones, los seis aventureros encuentran la sede de la resistencia escondida en un mercado de pescado. Los aguerridos partisanos parecen dispuestos a ayudarles a penetrar en la Sede-Fortaleza de Zaladiel pero a cambio piden su ayuda, ya que si logran acabar con el tirano se levantarán en armas. Arcadia se ofrece a quedarse junto a ellos para demostrar que van en serio, y el líder de la resistencia les explica que hay un túnel en las alcantarillas de la ciudad que conecta con el subsuelo de la Sede-Fortaleza. Dicho túnel fue excavado para una incursión previa y supone que estará vigilado: los partisanos que entraron por el túnel 24 horas antes no han vuelto, y la resistencia agradecería cualquier noticia sobre su paradero. Los aventureros acceden a las condiciones de la resistencia y, tras mandar a Cristin de vuelta a la Ópera, se dirigen a las alcantarillas de la ciudad.

Tras unas horas vagando por el lodo y los resíduos, los aventureros encuentran por fin el túnel, en el que penetran con ciudado y donde pronto oyen voces: un grupo de lo que parecen ser cuatro Magistrados se encuentra situado haciendo guardia en lo alto de un escarpado desnivel. Frederick intenta trepar hasta lo alto del desnivel para pillarlo por sorpresa, pero es descubierto y pronto los Magistrados comienzan a actuar, dirigidos por un Magistrado de rango superior que se proyecta telequinéticamente hasta Yctarán y que le supone un duro desafío. Una vez derrotados los oponentes, los cuatro aventureros penetran por la brecha en la pared que custodiaban y aparecen en la misma boca del lobo: los subterráneos de la Sede-Fortaleza del Magisterio.

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BATALLA POR EL TRONO DEL DRAGÓN
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

Frederick Sandrino, Yctarán de Sarik, Aris Riverside, Uru y Werner Wüher salen del portal que les ha llevado a Himmel poco antes de que este desaparezca. El cielo ha vuelto a la normalidad. No hay rastro de los Magistrados que han robado la Puerta de Himmel y a quienes han seguido hasta el pequeño montículo. Ignorantes de la odisea que sus equivalentes extratemporales han vivido, el grupo decide continuar su camino hacia Sarik, donde la cruenta batalla continúa, y unirse a la defensa del castillo.

Horas despues, tras abrirse paso a través de las líneas enemigas, el grupo se reencuentra con Roc Riverside, que ha abandonado al grupo de guerreros que le acompañaba y que, tremendamente agitado, corre hacia el castillo. Cuando Yctarán le da el alto, Roc le dice entre jadeos que Rynn vive y está en manos del enemigo. Sin preguntarle nada más y entendiendo que algo serio está ocurriendo, Wüher le cede su caballo a Roc y les dice que galopen hacia el castillo mientras él se dirige hacia los Caballeros del Dragón. Sin mediar palabra, los cuatro jinetes parten hasta el castillo del rey.

Cuando llegan al castillo encuentran las murallas caídas y diversos Infinitos penetrando en su interior. Los cuatro héroes penetran en el interior, pero a su paso sale…

...Aeneas, aparentemente recuperado del combate en el Valle de los Héroes.

El primer enemigo del Pelotón de las Ánimas se encuentra por fin frente a frente con sus némesis, casi diez años despues de su primer encuentro...

El Merodeador flexiona los músculos de su cuello y le dice a Frederick que esta vez no tiene ningún bosque por el que escapar. Los cuatro héroes desenfundan sus armas y se lanzan contra la mole de músculos, que hace volar su guadaña de lado a lado. Frederick hace caer un enorme candelabro sobre el Merodeador, pero este apenas parece sentir el impacto. Más Infinitos se unen al combate y los héroes, agotados por sus múltiples heridas, comienzan a ver la victoria como algo no tan simple como querrían.

En ese preciso instante, en las estancias superiores del castillo, la Merodeadora Sandara, acompañada por Rynn, Tina y la Mujer Carmesí, se abre paso hacia la estancia del rey matando a la Guardia Real con escalofriante facilidad… pero su avance es detenido cuando el aliento de fuego de cuatro dragones que bajan del cielo en picado espoleados por sus fieros jinetes se abate contra ellos y destruye el ala del castillo donde se encuentran en una explosión de fuego y ladrillo.

En la sala inferior del castillo, los cuatro héroes logran sacar fuerzas de la flaqueza y herir una y otra vez al Merodeador, que se continúa levantando y que comienza a parecer inmortal hastq que finalmente… Aeneas, el enemigo que les ha seguido desde su primera aventura cuando eran sólo niños, cae al suelo muerto. Un suspiro de alivio sella este triunfo y los tres amigos se premiten un segundo de descanso para saborearlo.

Con dos de los tres Merodeadores fuera de combate, Mainyu toca retirada y los drakkares planares se retiran. La Batalla de Sarik ha terminado y la Orden del Dragón ha demostrado su capacidad.

Una semana despues…

Las celebraciones han terminado y llega el momento de la reconstrucción de la ciudad. Los cuatro héroes de Maea se encuentran frente al Rey Duncan Valant, que procede a enumerar los resultados de la batalla. Sandara y sus siervos lograron escapar del castillo, pero dejaron atrás a la misteriosa Tina. La muchacha aparenta encontrarse amnésica y Duncan dice que sus sabios creen que pudiera ser que la muchacha fuera la fuente de la capacidad de teletransportación de Sandara: de ser así, le habrían dado un buen golpe a las capacidades del ejército del Segundo Centinela.

Por otro lado, el Magisterio tiene la Puerta de Himmel. Yctarán, Roc, Frederick y Aris saben que no tienen mucho tiempo: Zaladiel la utilizará para dirigirse a por el Segundo Centinela y tomar su puesto. Los héroes deciden que irán directamente a Santuario a quitársela, pasando por encima de todo el Magisterio si es necesario. El Gran Maestre le dice a Yctarán que si vuelve de esta casi suicida misión el puesto de Maestre de la Orden en Maea le espera, si es que lo desea. Yctarán, aturdido, le promete que lo considerará seriamente. Y en ese momento, Hel-Kasi Sandrin aparece por fin frente a su hijo. Los dos héroes se funden en un abrazo y, antes de que Frederick pueda decirle nada, le hace prometer que volverá despues de su mision a Santuario para entrenar bajo su tutela y quizás, sólo quizás, recuperar algo del tiempo perdido. Y Roc, silencioso desde que descubrió la supervivencia de Rynn, se limita a hacer los preparativos para el viaje de vuelta al continente.

Poco tiempo despues, los héroes se han preparado para la infiltración con la ayuda de la Casa Carionni. Sabiendo que Santuario estará cerrado durante toda una semana a causa de un festival religioso, el grupo planea infiltrarse tomando el papel de una compañía teatral que Carionni posee y a la que fácilmente podrían sustituír y, una vez dentro de la ciudad, contactar con la resistencia local contra el Magisterio. Dos de sus viejas aliadas, Arcadia y Cristin, deciden apuntarse a la misión cuando los aventureros solicitan su ayuda.

La batalla final contra el Magisterio está a punto de comenzar, y son sólo seis contra un millón.

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PRESENTE IMPERFECTO (parte II)
PJs: Crollsbeth, Frederick (PI), Roc (PI)

Tras un par de días rodeados de gente enferma y malnutrida, un barco de la armada del Apóstol encuentra el barco sumergible y una batalla estalla cuando el orco Ormotu y sus trolls abordan. La batalla es fuera con Frederick saltando al barco enemigo y los civiles escondiéndose en el sumergible, hasta que finalmente un pequeño dirigible aparece con refuerzos: ¡son Fanguarf Nortegrís y sus Cuatreros del Aire! Fanguarf y su gente escolta a todos hasta que por fin divisan Encanta, una isla viva y vibrante con vegetación, algo que alguno de ellos jamás ha visto. Vladimir le dice a sus hombres que lo miren bien y nunca lo olviden, pues eso es por lo que luchan…

El Apóstol ha llamado a sus cuatro Grandes Prétores a reunirse en su Torre venidos desde las esquinas del mundo. El círculo de rituales se ilumina según van llegando a la oscura estancia. El primero de ellos es Shagun Capanegra, el rey-lich. Otro es un ser ígneo llamado Volasar. Y otra es Yrine, la Reina de Mil Tormentas.

En la Isla de Encanta, en el poblado de Nueva Veda, el Pelotón es presentado ante el líder del lugar, el pacifista Rikard Godfrey, padre de Marcia, que odia que hayan traído su guerra hasta un lugar que es únicamente un remanso de paz. El Oráculo es una elfa extremadamente anciana, prácticamente catatónica, llamada Kassa y se comunica a través de una misteriosa medium llamada Savannah. Aún así el Oráculo confirma la historia de Uru y la existencia de una línea temporal real, haciéndoles ver “destellos” de sus otras vidas. Crollsbeth jadea horrorizado y pregunta que qué significa todo lo que han visto. Kassa les explica que gente de ese mundo utilizó la Puerta de Himmel para poner en marcha la Máquina Parca, ahora perdida entre los planos, y retroceder en el tiempo. Les explica que la Puerta de Himmel de esta línea temporal está en Lul’Ar Nur, en la Torre del Apóstol, entre todas sus reliquias, ignorada como una mera curiosidad histórica. Tras un breve silencio, la Oráculo murmura que está viendo el final de toda la existencia en cuestión de días… y entonces una flecha atraviesa el cráneo de la frágil anciana y esta muere. Tropas enemigas irrumpen en el poblado llevando consigo antorchas y comenzando una brutal masacre.

La Prétor Vania y sus tres servidores han estado siguiendo al Pelotón desde Hitte y estalla una batalla bestial, mientras las fuerzas enemigas atacan sin compasión a los civiles de Encanta. Vladimir quiere a Valdoff viva como sea. Tras la batalla, que es breve y en la que el Pelotón derrota a sus enemigos con efectiva brutalidad, Vania les explica que la base de la Resistencia ha caído y todo el mundo ha muerto, y que su líder ha sido llevado a la Torre del Apóstol. Savannah les dice la última profecía de Kassa antes de que muriera: al mundo le quedan 4 horas.

La Torre del Apóstol. El Gran Prétor Karras escucha de su servil y cobarde mayordomo, un gnomo llamado Tornes, el informe de que su hijo ha sido divisado en Hitte pero no pueden confirmarle si llevaba la espada robada o no. Tras esto, observa al maniaco científico Kefta, un azlán perturbado que es más un forjado que un humano, trabajar en su último proyecto para las fuerzas del frente en el interior de su inmenso y horripilante laboratorio, en el que decenas de abominaciones cuelgan. Karras se fija en alguien conocido, un antiguo prisionero llamado Lomgrin Zolarkar que lideró una revuelta, y no puede evitar estremecerse cuando comprueba que Kefta lo ha intentó convertir en una especie de cuasi dragón. Su forma retorcida ahora flota en formol, su material genético posiblemente parte del próximo experimento. Karras dice que su último invento ha costado infinidad de material genético procedente del Campo de Anestaris. Kefta murmura que es una pena que su proyecto favorito, el ghulam del Apóstol Danlor, escapase del campo, pero espera que su nueva creación aplaque la ira del Apóstol. Karras le dice que está ocupado organizando el ataque a Bedia y que no tiene mucho tiempo. Entonces vemos que Jac Evergreen suelta un alarido inhumano cuando ve su aspecto reflejado y Karras abre la boca con sorpresa y admiración ante la abominación que tiene enfrente.

Encanta. El Pelotón sabe que no les queda apenas tiempo y deciden que su única opcion es hacer caso a Uru y encontrar la Puerta de Himmel. Utilizando la puerta de teletransportación de Vania e intercambiando una rápida despedida con Rikard, el Pelotón se teletransporta a la Torre, donde se encuentran con Saraedryl Ghaele y Sven, a los que derrotan tras un rápido combate. El pelotón corre hacia el lugar donde creen que está la Puerta, el Laboratorio de Kefta. En su interior, en Pelotón se enfrenta a Lomgrin y obtiene de Kefta la posición de la Puerta: ¡el Apóstol la tiene encima!

Sin asustarse ante la perspectiva, el Pelotón lucha a través de filas de soldados y llega finalmente ante el Apostol: Edelbrin. El combate es bestial y Roc está a punto de morir frente al terrible enemigo. Worf es atravesado por la espada del Apóstol pero Frederick logra arrebatarle la Puerta de Himmel y activarla usando la cabeza de Uru. Crollsbeth, Frederick, Roc y Cristin atraviesan el portal y Vladimir se lanza junto a Edelbrin a través de la ventana, para evitar que el Apóstol interfiera.

Himmel.

Los Magistrados Mefisto Zark y Wyren Letuan se dirigen a matar al Segundo Centinela sin saber que su acción desencadenará la cadena de acontecimientos que causará este mundo horrible… pero los cuatro héroes del presente alternativo aparecen ante ellos, no dispuestos a que esto ocurra.

En ese momento, los héroes del mundo real aparecen en Himmel y los dos Magistrados deciden retirarse, llevando consigo la Puerta de Himmel. La línea temporal reestablecida, Crollsbeth y los suyos comienzan a desvanecerse ante los sorprendidos ojos de Yctarán y los suyos, que no comprenden qué está pasando.

Mientras tanto, en el piso superior, el Segundo Centinela asciende a su puesto y Eliara, la futura Diosa-Emperatriz, crea el conjuro que lo mantiene encerrado dentro de Himmel… la historia transcurre tal y como debe.

Antes de desaparecer por completo, Frederick Karras agarra la mano de Cristin Pall y musita “Encuéntrala…” y Crollsbeth, cayendo de rodillas, implora “No olvideis que siempre queda esperanza…”.

Y el grupo de héroes que salvó la existencia desaparece para siempre, habiendo realizado el último sacrificio…

El Gran Maestre Wüher insta a los sorprendidos héroes a que escapen de Himmel y vuelvan a la batalla, antes de que los Magistrados escapen con la Puerta de Himmel. Los héroes escapan por el portal por el que han entrado… pero se quedan con la impresion de que una importante batalla ha sido librada en otro lugar…

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PRESENTE IMPERFECTO (parte I)
PJs: Crollsbeth, Frederick (PI), Roc (PI)

Año 4049, oficialmente 3229 de la Era del Segundo Centinela. El mundo ha muerto.

Un grupo de cazarrecompensas baja la montaña: Naseth Diezfilos, su hijo Tarsin, el escurridizo Giediss y el minotauro Vaako, cargando una caja que el Apóstol de Tarkin-1 lleva tiempo buscando y que por fin han arrebatado de manos canólidas. En su camino encuentran lo que parece ser una bolsa: cuando Tarsin se acerca a recogerlo la bolsa explota. En su camino se interpone el infame Peloton de las Ánimas, la célula mas terrible de la Resistencia en Maea: el líder Vladimir, el demoníaco asesino Frederick Carras, su pareja Cristin, el amnésico guerrero Crollsbeth, el arquero Roc y el mago draconato Worf, que les arrebata limpiamente la caja y les deja con vida. Frederick no entiende por qué Vladimir no acaba con los cazarrecompensas, que tantas veces les han atacado en el pasado. Vladimir repone que es decisión del mando de la célula. Roc se pregunta qué puede haber en la caja, pero al orog no le importa mucho: sólo sabe que el Apostol la quiere y para él eso es bastante.

Por el camino de vuelta a base encuentran una “columna atroz”, una inmensa pila de cadáveres transportada desde las Guerras Astrales, y renuevan su promesa de libertar el muerto mundo que llaman hogar. De vuelta a la base de la Resistencia, en el Templo de los Nueve Campeones, los héroes saludan a su colega Jac Evergreen, a sus amigos y parejas, y por fin se presentan a Wyren y Adora, líderes de la resistencia en Maea, que está reunida con un enviado de Bedia, el caballero Agaethis Björn. Allí abren la caja recuperada y encuentran… ¡la cabeza de Uru!

A puerta cerrada, Uru les cuenta la historia real. Cómo conoce a mucho de ellos con otros nombres. Cómo esta historia no es la auténtica. Cómo el mundo real es un mundo lleno de esperanza. Y cómo todo cambio en el pasado, cuando murió la persona que no debería haber muerto. Wyren está dispuesto a creerle y a mandar gente a comprobar su historia, pero Agaethis sabe que el Apóstol prepara un ataque contra la Fortaleza de Bedia y no cree que sea buena idea malgastar hombres en una absurda historia. Vladimir está dispuesto a llevar a sus hombres hasta donde sea necesario con tal de evitar el infierno al que llaman hogar. La única manera fiable es consultar al Oráculo de Maea, tarea que no va a ser sencilla porque esta se encuentra bien oculta…

Pasa la noche. Frederick y Cynthia hablan de la historia de Uru, de cómo en ese mundo del que habla la cabeza ellos no son pareja, y la humana le susurra a su amante elfo que no sabe si realmente pueden sacrificar al niño que crece dentro del vientre de Cris. Tambien hablan Vladimir y Crollsbeth sobre una jarra de cerveza, y Roc con su dura prima Aris, que aún recuerda cuando era niña y la llamaban la persona más pura del mundo, pero a quien la vida en este mundo enfermo ha destrozado y dejado sin fe en nada ni nadie.

Al día siguiente, el intendente Craenur les da buenos caballos bien bardados y algo de dinero suelto de la acuñadura de Hitte, y les desea mucha suerte. Deben dirigirse a la Ciudad Libre de Hitte y visitar al dueño de un bar llamado El Veinte Natural. Él sabrá dónde se encuentra el Oráculo.

De viaje al Páramo y poco antes de llegar a la Ciudad Libre de Hitte, Vladimir ventea a las fuerzas de Diezfilos, que les persigue para vengar la muerte de su hijo, y deciden emboscarles en una cercana iglesia destruída. Esta vez los cazarrecompensas caen ante el Pelotón con mucha facilidad.

Días despues. En la Ciudad Libre de Hitte, una sobrecargada ciudad llena de una mezcolanza de razas que sobrevive gracias al misterioso pacto que su Príncipe ha hecho con el Apóstol, existen numerosos rumores de que el Apóstol va a enviar a sus Prétores contra la ciudad para probar su valía y que el pacto del Principe no va a servir de nada. El contacto que les dice dónde se encuentran las Amazonas es Lammar Letuan, hermano menor de Wyren, oveja negra y dueño de un hedonista night club llamado El Veinte Natural, que se encuentra protegido por sus guardaespaldas gemelos Urug y Urgu. Lammar vende información y juega con ambos bandos y en su bar coexisten tanto los nobles libres como gente fiel al Apóstol. Por ejemplo, el Teniente LaFont se encuentra allí con sus hombres bebiendo y viendo a la sexy stripper Cynthia. Tras un posible encuentro agresivo con estos, Lammar accede a decirles lo que necesitan si a cambio el Pelotón nunca vuelve a su bar. Un grupo independiente, las Amazonas del Páramo, trabaja a menudo con el Oráculo. Con esta nueva pista, el Pelotón abandona de nuevo Hitte…

En otro lugar… Una torre retorcida de arquitectura blasfema se eleva entre las nubes en mitad del desierto. A sus pies ejércitos de orcos y gnolls llevando los signos del Centinela, se encuentran amasados y viviendo en campamentos militares. En su interior, todos los lujos que el mundo inferior no tiene y que han sido exportados de los otros Ecos, existen para una élite de servidores del Apóstol. En lo alto de la torre, una figura embutida en una capa negra habla con el Gran Pretor Karras, uno de los cuatro lugartenientes del Apóstol, y otros tres de sus Prétores (Sven, Arcadia y Saraedryl), que se arrodillan ante él. El Apóstol está muy enfadado pero se relaja cuando la Pretor Anovak le trae noticias de los bedianos: sus espías confirman que faltan aproximadamente 3 días para que estos puedan activar la Espada de Tarkin, pero el ritual deñ Apocalipsis Desde El Cielo estará preparado como mínimo 24 horas antes y Bedia será borrada del mapa. La noticia es realmente bienvenida por el Apóstol, ya que las noticias que llegan desde las Guerras Astrales no son precisamente buenas y es posible que tengan que enviarle más tropas al Centinela-Emperador, pero aún lo es más la noticia de la Pretor Ghaele de que su topo ha logrado traerles un prisionero importante… y mientras tanto, en los sótanos de la torre, Jac Evergreen y sus hombres (el deva Aliss, el gnomo Sylven y el gitano Micael) se encuentran prisioneros en manos de Li Pao, el Torturador. Jac ha aguantado horas de tortura, pero cuando Aliss Iverne es desmembrado por sus hombres y sus goblins comienzan a comerse sus entrañas mientras aún vive y despues Li Pao le absorbe el alma, Jac se derrumba y decide capitular y explicarle a su torturador lo que le ocurrió a la caja…

De llegada a la subterránea base de las Amazonas, un grupo de resistencia no unido al mando central y formado por hembras escapadas de un corral de cría, el Pelotón se encuentra con bastante tensión debido a un número de desafortunados encuentros pasados. Marcia lidera al grupo, y le acompañan la elfa Rynn, Shang Li, Bendecida, Zenira y Katrina. Marcia Godfrey no está dispuesta a dejarles acceder al Oráculo de manera tan sencilla, pues si el Apóstol descubre dónde está la matará, pero tras negociar un poco acceden a dejarles… si hacen un pequeño trabajito para ellas. El Oráculo se encuentra en una isla llamada Isla de Encanta, donde hay una aldea oculta por antiguos rituales y a la que las Amazonas llevan a numerosos civiles que rescatan de los corrales y los campos de exterminio. La armada del Apóstol patrulla la zona y muchas veces sus barcos son atrapados; si son la guardia del próximo barco, las Amazonas les darán un salvoconducto para ver al Oráculo. Vladimir accede pero pide que les acompañe Shang Li y Marcia accede.

En ese mismo momento, el Templo de los Nueve Campeones arde. El cuerpo de Adora cae al suelo, su cuello cortado por la sádica Prétor Arcadia Anovak. Tumbado en el suelo y retenido por varios ogros, Wyren chilla y le pregunta a alguien que por qué. De entre las sombras surge Aris, que le mira con frialdad mientras enciende un cigarro y explica que inicialmente la capturaron y le implantaron una sugestión mágica para que fuera su topo pero que con el tiempo ha comprendido que vivir en un agujero mientras los Prétores disfrutan de todos los placeres de la civilización no es su auténtica vocación. Le gusta comer bien, dormir en una cama y vestir con sedas en lugar de harapos… y además el Apóstol le ha dado algo en lo qué creer, en el proyecto del Centinela-Emperador. Wyren maldice su nombre y Arcadia se acerca a él y le dice que quizás tambien él sea capaz de apreciar al Centinela como Aris. Cuando Wyren se niega, Arcadia le besa con violencia y ordena que se lo lleven. En el exterior, todos los prisioneros son pasados a cuchillo y los rangos superiores son fusilados, entre ellos el goliath Beltenebros; un gigante arranca la cabeza de Adora y Arcadia dice que quedará bien colgando de los muros de Hitte. Cuando las fuerzas del Apóstol se van, vemos que entre las ruinas alguien vive: se trata de Agaethis, el enviado de Bedia…

Rocamadour, un puerto fortificado bajo el mando directo del severo Prétor Ruak Highway, destacado para vigilar en persona el lugar. En un pequeño muelle privado se celebra una fiesta religiosa todas las noches, y allí se dirige el Pelotón. Su contacto es el casi demente chamán enano Vekhtor Comegrava, que reza todas las noches pidiendo a los dioses que se lleven al Centinela y los 42 Apóstoles al infierno. Tras una interesante conversación, el barco semi-submarino Caladbolg del severo Capitan Dredd parte desde los sótanos del muelle llevando dentro al Pelotón y emerge a las horas para comenzar un viaje a través de los muertos océanos de Tarkin, donde cadáveres flotan a la deriva y donde hay tan poca esperanza como en tierra firme…

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EN EL TRONO DEL DRAGÓN (parte V)
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

La lucha continúa en Darabont.

Mientras galopan de vuelta a Sarik, Yctarán, Don y Tor ven el fénix ígneo que Mana Mytril lanza al cielo y espolean sus caballos hacia alli, encontrandose para su sorpresa con un maltrecho Frederick Sandrino en el lecho del río, que les insta a huir. Mientras tanto, Mana y Aeneas comienzan a luchar entre sí y sus conjuros restallan en lo alto de la montaña. Yctarán decide hacerle caso a su amigo y, montándolo en la grupa de su caballo, el grupo reanuda el viaje de vuelta a la asediada Sarik.

Mientras tanto, en una plaza de la ciudad, la misteriosa Mujer Carmesí hace aparecer a dos inmensos fomorianos, a un ciclope y a varios infinitos que se enfrentan a Roc Riverside y sus compañeros, Aliss y Urgu. Los tres valerosos guerreros se escabullen entre las columnas y arcos de la plaza y acometen a sus enemigos como puede. La Mujer, recostada en un balcón con indolencia, de vez en cuando ataca a sus enemigos, pero se conforma con insultar a los suyos e incluso matar a los infinitos. Despues de una cruenta lucha, los enemigos caen y la Mujer Carmesi se lanza al suelo. Aliss se dirige a ella pero se detiene cuando la Mujer Carmesí invoca a su señora Sandara, a una misteriosa muchacha llamada Tina…

...y a Rynn.

La elkonig mira sonriendo a Roc, que se queda paralizado y siente el arco escurrirse de entre sus dedos. Antes de que pueda hacer nada, las cuatro mujeres se teletransportan y la calle queda en silencio.

Mientras tanto, la comitiva de Yctarán se cruza con Werner Wüher. El maestre va tras la Puerta de Himmel, el artefacto que le arrebataron los dos Magistrados al Gran Maestre Till Krauser han activado. Cuando le preguntan por su compañero, este resulta ser un ermitaño que aparentemente sabe todo sobre el artefacto y a quien había ido a buscar. Un forjado llamado… Uru. El forjado dice que puede sentir el artefacto y que seguramente los Magistrados lo hayan activado. Yctarán y Frederick intercambian una rápida mirada y no necesitan hablar para decidir cambiar de objetivo: en lugar de a Sarik van a ir a por la Puerta de Himmel.

De camino al monte donde Uru siente el artefacto, el cielo se vuelve de un extraño color marrón. Uru se preocupa y comenta que eso ha pasado otras veces… cuando alguien ha decidido cambiar el pasado, como en la Guerra de Maea. Frederick comprende que el forjado es realmente anciano, pero no puede preguntarle nada más, ya que pronto encuentran el portal que ha creado la Puerta de Himmel. Yctarán recuerda lo que el Gran Maestre le dijo, que la Puerta lleva al lugar donde moran los Centinelas, y el grupo se dedide a cruzar la Puerta antes de que los Magistrados puedan hacer algo de lo que todos se lamenten. El grupo reza sus oraciones y atraviesa el portal…

En Sarik, Roc y sus compañeros corren desesperados hacia el palacio. Las lágrimas se agolpan en los ojos del arquero y su corazón late a más velocidad de lo que lo ha hecho incluso durante sus batallas más cruentas…

En una isla cercana, Evaristus el Ungido levanta la cabeza de sus estudios. Comprende que algo horrible está a punto de ocurrir…

Y en un montículo junto al Valle de los Héroes, Mainyu mira con ojos penetrantes el cielo marrón y musita que esto no estaba en sus planes…

Al otro lado de la Puerta de Himmel…

Himmel resulta ser un extraño lugar extradimensional: un teseracto compuesto en su totalidad por lo que parecen ser naves de iglesia idénticas entre sí. El grupo se siente desorientado pero pronto sabe hacia dónde ir: hacia el ruído de batalla que escuchan.

Y en una sala encuentran un grupo aventurero atacando a un ser de aspecto femenino que está sentado en un trono. Uru jadea de terror cuando entiende lo ocurrido: han viajado 4000 años al pasado, al combate en el que murió el Primer Centinela. ¡Los Magistrados planean matar al Segundo Centinela antes de que este ascienda al poder! Efectivamente, el mago del grupo hiere de muerte a la Centinela, que cae rodando al suelo de la estancia. De repente, los dos Magistrados aparecen e intentan atacar al grupo del futuro Segundo Centinela. Los Magistrados resultan ser Wyren Lammar, el hermano de su viejo amigo y el tiefling Mefisto Zark. Los héroes intervienen para evitar que los Magistrados cambien el pasado, mientras Frederick socorre a la caída Primera Centinela. La moribunda centinela abre lo que parece ser un portal a Tarkin y les insta a que escapen. Es demasiado tarde: Zark lanza un rayo hacia el inconsciente mago, el que va a ser el futuro Segundo Centinela… pero una de sus compañeras se interpone y el rayo atraviesa su corazón. El velo de la muchacha cae y… parece ser Zakari.

La Diosa-Emperatriz, musita Yctarán. ¿Acaso la Diosa-Emperatriz formaba parte del grupo del Segundo Centinela? ¿Acaso esa fue la razón por la que creó su Imperio Infinito?

La Diosa-Emperatriz desaparece de la historia.

Y, con ella, la existencia termina. Los héroes viajeros en el tiempo desaparecen… Uru intenta salir corriendo y saltar por el portal de vuelta a Tarkin… pero es atrapado por el cambio cronológico a mitad de viaje.

Y el multiverso cambia…

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EN EL TRONO DEL DRAGÓN (parte IV)
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

300 años antes…

En lo alto de un risco cerca del Valle de los Héroes, dos hermanos gemelos elfos se disponen a luchar por el control de la espada Olden

Hoy.

Frederick Sandrino llega por fin al Valle de los Héroes. En la explanada le esperan Aeneas y Mainyu, que observan su descenso con tranquilidad. Frederick comprueba sus fuerzas y opina que sólo dos de los Caballeros del Dragón que le acompañan pueden hacer algo contra enemigos así de poderosos: un joven humano llamado Genger Valdoff y un misterioso cambiante llamado Caronte. Frederick se dirige a hablar con Aeneas. Este dice que debería estar orgulloso de estar frente a dos de los Apóstoles del Segundo Centinela y reconoce estar aquí pare llevarse la espada Olden. Frederick intenta coger a sus oponentes por sorpresa saliendo corriendo hasta el lugar donde reposa la espada, pero ve horrorizado que ese lugar ya está ocupado… y sus ocupantes parecen ser versiones oscuras de Yctarán y Roc. Decenas de Infinitos surgen de los alrededores y se lanzan contra la soldadesca. El doble de Yctarán cubre la puerta de la estatua mientras el doble de Roc cubre a Aeneas, que desata su guadaña y hace que su cuervo lance sus garras envenenadas contra sus enemigos, mientras Mainyu alza el vuelo y se aleja del combate. El combate es una auténtica masacre, y Aeneas una auténtica bestia. Caronte y Genger acaban cayendo prisioneros y Frederick logra escapar, pero con varias heridas serias en su pecho y con Aeneas persiguiéndole. Escondido en el bosquecillo aledaño al bosque, Frederick logra escapar de Aeneas… pero se encuentra con la elfa enmascarada, que descubre sus ojos rojos brillantes y se presenta como Mana Mytril—y que empuña a Olden en su mano diestra.

Mientras tanto, Yctarán y los suyos atraviesan el Bosque de los Gambrinos. Finalmente llegan hasta un claro del bosque donde hay unas pequeñas ruinas y donde el Gran Maestre Till Krauser, terriblemente malherido y rodeado de cuerpos de gambrinos, se defiende de varias de estas bestias. Habiendo aprendido de su anterior combate y actuando como una efectiva unidad, Yctarán y los Caballeros del Dragón logran poner a Krauser a cubierto y acabar con sus enemigos. El Gran Maestre les agradece su acción y les explica que su escolta fue asaltado por dos Magistrados, que le arrebataron lo que estaba trayendo hasta Sarik: una reliquia llamada la Puerta de Himmel, y cuya utilidad es abrir un portal hacia el plano donde moran los Centinelas. El grupo decide ir hacia Sarik a unirse a la defensa de la ciudad, pero Krauser manda un grupo hacia el Valle de los Héroes a socorrer a Frederick y defender la espada Olden. Yctarán, Tor y Don toman tres caballos y salen a galope hacia el Valle.

Y al lado del Valle, en el mismo lugar donde Karras y Mytril se enfrentaron tres siglos antes, Mana le explica a Frederick que ambos son partes de dos clanes opuestos dentro de la rama Sandrino: ella desciende de Mytril, que pactó con demonios y huyó al extranjero; él desciende de Karras, que ganó la batalla y se quedó en Darabont... los dos gemelos que lucharon por la espada Olden y que escindieron la familia en dos. Mana ha matado a todos los familiares de Frederick, y ahora está dispuesta a hacer lo mismo con los dos últimos: Hel-Kasi Sandrin y su hijo Frederick. Aliviado de saber que su padre sigue vivo, Frederick intenta convencerle de que espere a que esté recuperado de su combate anterior para tener un duelo digno. Mana accede, pero utiliza la espada Olden para crear un fénix de fuego en el cielo y alertar a Aeneas. Frederick usa sus garras de gato para descender el acantilado y Aeneas llega frente a Mana. Ambos observan la huída de Frederick y tras intercambiar un par de palabras corteses, Aeneas golpea a Mana y ambos se preparan a enfrentarse.

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EN EL TRONO DEL DRAGÓN (parte III)
PJs: Beltenebros, Frederick, Roc, Yctarán

Los cañones resuenan en la lejanía. En los establos, Yctarán de Sarik se prepara para partir hacia el bosque, acompañado por la joven Maestre Nataliya Lucier, su amigo Don, una seca muchacha llamada Gretel, un cambiante llamado Tor y un draconato llamado Urug. Yctarán se prepara para montar a caballo, pero Lucier le ordena que eche rodilla a tierra: no va a permitir que un mero escudero parta hacia la muerte. Y así, mientras recita el juramento del dragón ante el silencio de todos, Yctarán es ordenado Caballero del Dragón. Los seis expedicionarios parten a caballo y, en dirección opuesta, tambien lo hace Frederick, acompañando a un destacamento de caballeros.

En la ciudad, Roc Riverside, Aris Riverside y Beltenebros corren en dirección a palacio, con el joven y tacaño goliath mascullando sobre el escaso beneficio que pueden sacar de esta situación. Mientras descienden las empinadas calles, el trío por fin puede ver quiénes les están atacando: de los drakkares están desembarcando numerosos soldados llevando recargadas armaduras que les cubren de cabeza a pies, liderados por lo que parece ser una colección de seres extraplanares, desde demonios hasta eladrin. Aunque inicialmente habían sospechado que el Magisterio pudiera estar tras el ataque, ahora Roc y los suyos comienzan a dudarlo… Por el camino los tres aventureros se encuentran con dos nativos de Sarik que se han levantado a defenderlo: se trata de un muy joven devas llamado Aliss Iverne y de un draconato llamado Urgu, hermano gemelo del Caballero del Dragón que ha partido con Yctarán. El grupo ve aparecer tras las casas la cabeza de un enorme chamán cíclope que parece liderar a un grupo de soldados, y en una escalinata se preparan para resistir su ataque. El combate es veloz, y los enemigos caen sin demasiada dificultad, y Roc comprueba que las armaduras de los soldados están vacías y se pregunta si estos serán los misteriosos soldados que el Segundo Centinela crea usando las almas de los elkonig. Sin mucho tiempo que perder, el grupo continúa corriendo hacia el palacio.

Mientras tanto, en el Bosque de los Gambrinos, Tor encuentra el cadáver de un gambrino y el grupo se pregunta quién ha sido capaz de hacer algo así. No tienen posibilidades de discutir lo ocurrido, ya que tres gambrinos saltan contra ellos. Las bestias se mueven endiabladamente, acabando con casi todos sus caballos e hiriendo seriamente a los Caballeros, pero finalmente logran matar a dos y hacer que el último se retire. Cerrando sus heridas apresuradamente, el grupo continúa penetrando en el bosque, que ahora se ha vuelto infinitamente peligroso…

En la ciudad de Sarik, el joven caballero Kiba corre entre los callejones cuando es súbitamente asaltado por una elfa enmascarada que pone una espada en su cuello y le pregunta por “Sandrino”. Y no muy lejos de allí, Roc y sus compañeros llegan ante una plaza donde más de cincuenta personas (en su mayoría niños y mujeres) yacen muertos. Sentada en un balcón, una mujer de pelo blanco y piel rojiza repone que se aburría y tuvo que hacer algo para entretenerse mientras sus enemigos llegaban…

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EN EL TRONO DEL DRAGÓN (parte II)
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

Los compañeros por fin llegan a la ciudad de Sarik, en la que por una vez deciden entrr sin encapucharse ni enmascararse. Tras algunas averiguaciones descubren que la Orden del Dragón ha movido su sede a la propia ciudad y Yctarán decide ir primero a presentarse ante los suyos. Su sede está en lo que parece ser un convento fortificado y en sus vestíbulos Yctarán encuentra a una vieja amiga, hija del dueño de la cantina, que le explica que la Orden se ha trasladado a Sarik por orden imperial. Mientras Roc Riverside, Frederick Sandrino (Maximilian), Aris Riverside y Beltenebros pasean por los claustros, Yctarán se dirige a hablar con los Maestres de su Orden, para darles información por primera vez en diez años.

Los Maestres le acogen con agrado y escuchan sus historias con detenimiento, aunque Yctarán cree juicioso guardarse cualquier referencia al Tercer Centinela y sus posibles maniobras; la información sobre Agaethis Björn les deja increíblemente turbados. Cuando les pregunta por Thadeus Danlor, los Maestres le confirman la información y le dicen que esperan de él que pueda tomar una decisión sobre su futuro que sea justa y honorable. El Gran Maestre Krauser decide darle permiso indefinido para que pueda pensar y meditar, y decidir si su futuro está con la Orden del Dragón o si está en otro lado.

Tras la entrevista, Yctarán decide ir a entrevistarse personalmente con Jean-Luc Varilliant, el Maestre que supuestamente estaría de su lado. Durante su conversación Varilliant le advierte en contra del Maestre Werner Wüher, lo que sorprende a Yctarán que siempre le había considerado un hombre llano y noble, pero lo que más inquieta al joven es cuando cree ver que Varilliant esconde una sonrisa. Turbado y sin saber en quién confiar, Yctarán decide tampoco revelarle nada sobre los eventos de la Torre Oscura pero consigue de este una cita con el Ministro de Gobernación, con la idea de que Frederick pueda inquirir sobre el paradero de su padre. Cuando por fin Yctarán y los suyos salen del convento se reencuentra con dos antiguos camaradas de entrenamiento, Don y Kiba, mucho más jóvenes que él pero ya ordenados caballeros.

Tras lavarse, adecentarse y comer algo, los cinco viajeros se dirigen finalmente hacia el inexpugnable Palacio Imperial de la Alianza de Darabont, donde sorprendentemente les recibe en persona el Emperador Duncan Valant. Para sorpresa de sus compañeros, Roc muestra lo mucho que ha aprendido en sus viajes planares y despliega su cortesía y su etiqueta. El emperador dice sentirse honrado de estar frente a la nueva encarnación de Thadeus Danlor y le muestra sus respetos. Tomando té en un balcón junto a un jardín, Duncan les explica que conoce la historia de la línea sombra de la familia Sandrino y que él considera a Hel-Kasi Sandrin un buen amigo. Le sorprende y preocupa la noticia de que este haya vuelto a Darabont a enfrentarse con los asesinos de su familia, detalle del que no sabe nada, y le promete a Frederick ayuda en forma de información y el uso de su red de inteligencia. Antes de partir, Duncan les presenta a su única hija, Ivana Valant, que deja hechizados a los hombres del grupo con su belleza y porte.

Esa noche los viajeros deciden aceptar la oferta de Don y Kiba y salen de fiesta con varios jóvenes caballeros. Roc se emborracha y le tienen que acompañar a su habitación y, mientras está sedado por el alcohol, tiene un extraño sueño. Una figura de porcelana blanca surge de las aguas y se dirige hacia el inmovilizado Roc. Pronto esta figura se resquebraja y de su interior surge otra figura idéntica, pero esta de una textura porosa como de roca volcánica, que súbitamente enlaza los dedos alrededor del cuello de Roc. Roc despierta jadeando… y escucha un estruendo procedente del exterior.

Mientras tanto, en las afueras de la ciudad, las aeronaves arden por culpa de sabotaje. Varios drakkares planares llegan a la costa y comienzan a bombardear. Lo imposible está ocurriendo: por primera vez en milenios, ¡Darabont está siendo atacada!

Las alarmas resuenan por la ciudad. Yctarán, Roc, Frederick, Beltenebros y Aris corren hasta el patio del convento, donde los Maestres están dando información y preparando a los caballeros para defender la ciudad. El enemigo parece ser desconocido, pero hay tropas que han desembarcado en Sarik y se dirigen hacia palacio. Emisarios traen nuevas noticias: aeronaves enemigas han aterrizado en el Valle de los Héroes, y el Gran Maestre Krauser no ha vuelto de una misión nocturna en el Bosque de los Gambrinos.

Los aventureros se ponen al servicio de la Orden del Dragón y deciden dividirse: Frederick se dirigirá al Valle de los Héroes a proteger a Olden; Yctarán acompañará al grupo que se dirige al Bosque de los Gambrinos en busca de Krauser; y Roc, Beltenebros y Aris se dirigirán a defender la ciudad.

La Batalla de Darabont acaba de comenzar…

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EN EL TRONO DEL DRAGÓN (parte I)
PJs: Frederick, Roc, Yctarán

La tibia noche de finales de verano cae sobre Anestaris. Sobre la mesa de la cocina de la pequeña casa que Aris Riverside tiene en la ciudad se extienden diversos mapas y libros sobre Darabont. Yctarán de Sarik no es capaz de quitarse de la cabeza a Zakari, que partió con un caballo horas atrás, pero intenta concentararse en su nueva misión. Frederick no quiere esperar mucho antes de partir, pues teme por la vida de Hel-Kasi, pero Yctarán quiere hablar antes con Arcadia y Urol para ponerles al día y para informarse de lo que puedes esperarle en la isla. Así, deciden salir tres días más tarde.

Y tres días despues el pequeño barco del Capitán Dredd, un tiefling al que han contratado para que les lleve hasta Darabont, parte del puerto y se aleja de Maea. La travesía es breve pero los aventureros se encuentran con problemas cuando una colonia de fuegos fátuos asalta el barco por la noche y es necesario combatir sobre la endeble embarcación para acabar con ellos.

Dos días más tarde, el barco llega por fin a las costas de Darabont e Yctarán siente los recuerdos volver a él al divisar la familiar figura. Dredd desembarca en un pequeño pueblo portuario cerca de Sarik y pronto los aventureros comienzan a discutir sobre cual debería ser el primer paso. Según sus mapas, el Valle de los Héroes (supuesto lugar donde reposa la espada Olden que Frederick quiere reclamar) se encuentra a escasas horas de camino, al norte de Sarik. Los aventureros deciden dirigirse hacia allí primero antes de entrar en la ciudad, y hacia allí parten a pie, recorriendo sin saberlo la misma ruta que los Nueve Campeones trazaron milenios atrás.

El Valle de los Héroes resulta ser una inmensa cantera con los bustos de grandes héroes tallados en sus paredes y numerosas estatuas donadas por particulares salpicando el horizonte. Los aventureros pronto se dirigen hacia la inmensa estatua de Legolas Sandrino, en cuyo interior sin vigilancia aparente encuentran la espada Olden, clavada en una piedra y que Frederick intenta arrancar sin éxito. Sospechando que pueda tratarse de una réplica, al igual que la tablilla de Heraklis, los aventureros investigan un poco y descubren que una orden de asesinos la custodia en secreto. Sin mucho más que poder hacer en el Valle, los aventureros se dirigen hacia la ciudad de Sarik, capital de la Alianza de Darabont.

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