Zakari

La Diosa-Emperatriz renacida

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Bio:

Resultado final de las Doce Perlas, la joven Zakari no es sino el resucitado cuerpo humano del Dios-Emperador, en realidad Eliara, la Diosa-Emperatriz. La enigmática Zakari se crió como la hija de un sacerdote de una pequeña secta de Syis a las afueras de Anestaris. Cuando la secta compró a la que creían Profetisa del Dios-Emperador, Zakari fue criada como su compañera de juegos, protectora y prácticamente hermana mayor. La joven Profetisa en realidad era una poderosa medium y no hacía sino canalizar las latentes habilidades de Zakari, pero nadie podía sospechar esto y Zakari creció a la sombra de esta.

Durante la Cruzada de Clea, el extranjero Yctarán, “El Yunque de Sarik” pareció causar una extraña y violenta reacción en la Profetisa Savannah. Zakari comenzó a vigilar a Yctarán y le habló por primera vez de la profecía de “Las Doce Perlas”, dándole un colgante que aparentemente habían encontrado junto a su hermana (pero que en realidad le pertenecía a ella). Antes de que el Pelotón de las Ánimas abandonara la ciudad, Zakari e Yctarán tuvieron una única noche de pasión tras la cual esta le dijo que no volverían a verse nunca más.

Cuando Savannah fue secuestrada, Zakari comenzó a dudar y sospechar de todo y de todos. Meses despues, durante y tras el Saqueo de Anestaris, Yctarán volvió a entrar en la vida de la joven y comenzó a cortejarla oficialmente. Abandonando la ahora desierta iglesia por una casita dentro de la ciudad, Zakari accedió a las proposiciones del joven y ambos estuvieron juntos durante unos meses, tras los cuales Yctarán partió de aventuras.

Zakari intentó reconstuir la iglesia de Savannah y ganar de nuevo seguidores, pero cada vez se sintió más y más frustrada de vivir a la sombra de su hermana y no tener auténtica identidad. Tres años despues Yctarán volvió a entrar en su vida; Zakari había sido fiel al joven durante este tiempo, por razones que no podía explicar y a pesar de que no le hubiesen faltado pretendientes. Aunque el muchacho, ahora un mercenario de la Legión de Bronce, abandonaba la casa regularmente en dirección a las guerras del desierto y apenas pasaba unos días al año junto a ella, Zakari comenzó a sentirse a gusto junto al guerrero y a considerar seriamente sus propuestas de futura convivencia. Todas estas ideas fueron truncadas cuando Elabrin Elkonig entro en sus vidas en 4049 EL. Frustrando un intento de secuestro del Magisterio (convencidos de que los poderes proféticos de Savannah procedían en realidad de Zakari), utilizando sus poderes para hechizar a la joven y ante la impotencia de Yctarán, Elabrin la tomó bajo su manto aparentemente con la idea de entrenarla en hechicería y la llamó “la sombra del Dios-Emperador”. Antes de partir, Zakari pudo decirle a Yctarán que el colgante que le había dado años atrás no era de su hermana… sino suyo.

Entrenada por Elabrin como una poderosa bruja en un tiempo record, pasaron meses hasta que Yctarán y su gente pudieron rescatarla, y hasta que por fin se supo la verdad: no sólo ella era la Diosa-Emperatriz, sino que Yctarán era Thadeus Danlor, el antiguo amante de esta. Incapaz de vivir con la idea de estar repitiendo la vida de otra persona, Zakari le pidió tiempo a Yctarán y, dando su relación por concluída, partió de su lado.

Tras muchos años realizando diversos trabajos, Zakari decidió volver junto a Elabrin y concluir su entrenamiento, esta vez por decisión propia. Tras quince duros años de entrenamiento, Zakari sucedió a Elabrin cuando este se sacrificó y heredó su Torre Negra, con la que se convirtió en parte importante de la batalla final.

Zakari

Maea: Shadow of the God-Emperor Biyu